…y mejor bebe, sólo de viejo se muere”. Esto es lo que decía un señor anoche en el programa de Jaime Peñafiel, al preguntársele en una entrevista a pie de calle su opinión sobre la cocina de Sergi Arola, un chef catalán que ha puesto más de una pica en Flandes, es decir, en Madrid.
Aunque estaba acomodada en el sofá comiendo un delicioso plato de acelgas con patata, que me había traído mi madre por la mañana, precisamente para que viva muchos años y no enferme debido a la existencia desordenada que llevo, me levanté para apuntar el refrán y poder utilizarlo hoy como encabezamiento de este post.
Arola enumeró sus restaurantes estableciendo un curioso paralelismo entre éstos y las diferentes líneas de la firma de moda italiana Armani: Sergi Arola Gastro (Zurbano, 31. Madrid) sería Giorgio Armani alta costura, Arola (Hotel Arts. Marina, 19-21. Barcelona) el prêt-à-porter y las paninotecas D’E (Velázquez, 32 + Juan Bravo, 12 + Balbina Valverde, 28 en Madrid y Rosselló, 242 en Barcelona) Armani Jeans. Con Armani Home dijo que casaba el concepto de wine&dine orgánico de los Durius River Café -en la Hacienda Abascal. Ctra. Nacional 122, Km 321,5. Quintanilla de Arriba (Valladolid) y en la Hacienda Zorita. Ctra. a Ledesma, Km 12. Valverdón (Salamanca)-, hoteles para el enoturismo de la red Haciendas de España, situados en parajes de la denominación de origen Ribera del Duero.
En el segundo de ellos, por lo que explicó, contemplan el autoabastecimiento, un detalle que a mí, como fan de lo post-rural, es lo que más me motivaría para alojarme allí.
Todo esto lo contó Arola tras declarar que para que un restaurante gastronómico sea sostenible es necesario diversificar las áreas de negocio.