La zona alta de Barcelona suele asociarse a casas de lujo, colegios privados, empresas y tiendas caras. Aunque todo esto es cierto, todavía se puede encontrar un rastro de lo que que en su día fue un pueblo cercano a Barcelona, que poco a poco ha sido absorvido por la ciudad y convertido en la denominada “zona alta”.
Uno de estos rastros de los que hablamos es el conocido Bar Tomás, en Sarriá. Si todavía no habéis disfrutado de sus famosísimas patatas bravas, las mejores de la ciudad según muchos, no esperéis más.

Pero lo mejor de todo, es el clima de barrio tranquilo que se respira. Está situado en un tramo de la c/Mayor de Sarriá, que hace pocos años fue cortada al tráfico y sólo se puede acceder en coche con carnet de vecino o de mercancías. Gracias a esto, podemos disfrutar de unas deliciosas bravas en una de las escasas zonas peatonales de Barcelona.
Se pueden pedir otras tapas, pero no hay mucha variedad y la verdadera razón por la que se llena cualquier día de la semana es su receta especial para preparar las ‘bravas’.
Sus propietarios, con trato amable y cercano, nos reciben vestidos de camareros a la antigua usanza, con un trapo en la cintura, invitándonos a pasar al local. Conserva esa esencia clásica, o rústica dirán muchos, de los antiguos bares de época. Unas pequeñas mesas redondas con sillas de madera, ideales para conversar mientras disfrutamos de unas tapas sin ruido y sin humo de coches.
Una opción diferente y simpática. Una recomendación: no insistáis en conocer la receta o preparación de la salsa de sus patatas bravas, ¡todo el que las prueba la quiere conocer!
Para bajar las rotundas ‘bravas’, podemos darnos un paseo por la misma calle, donde para sorpresa de muchos, encontraremos pequeños negocios de todo tipo con precios más que razonables. Esperemos que esta esencia de barrio dure muchísimos años más.
Foro
No comments for “Bar Tomás, la esencia de Sarriá”
Escribe un comentario